Salud, seguridad y jornada de tu gente en una sola app. Al marcar la entrada, cada persona hace el calentamiento que le toca a su puesto y responde cómo durmió y dónde le duele. El chequeo toma menos de un minuto. Tu empresa lo ve en promedios del equipo, y solo a partir de cinco personas.
El cansancio, las ausencias y los riesgos de seguridad desgastan la operación todos los días, y no aparecen en ninguna línea del presupuesto. Lo que haría falta para adelantarse vive en papeles sueltos, en la memoria de alguien, o en ninguna parte.
No son maquetas: son las pantallas reales de la app, una por cada módulo. Varias funcionan de verdad, pruébalas.
Seis preguntas breves cada mañana —ánimo, cuerpo, sueño, energía— y en menos de un minuto la persona tiene su Índice de Preparación: un número del 0 al 100 que dice con qué llega al día. Es la señal más temprana que vas a tener de que alguien viene fundido.
Cuánto durmió y cómo: la eficiencia de la noche, el sueño profundo, ligero y REM, la línea de tiempo completa y hacia dónde va la semana. Es el dato que más cambia la sesión que la app propone al día siguiente.
Pasos, calorías, minutos activos y distancia del día, el resumen de la semana y los entrenamientos recientes. Todo entra solo desde el reloj o el teléfono: nadie teclea nada.
Al marcar la entrada, la app propone el calentamiento de cinco a ocho minutos que le toca a ese puesto. Y cada tanto pregunta lo que ningún parte de novedades registra: dónde sintió molestia en los últimos siete días, en nueve zonas del cuerpo, y con qué intensidad. La zona que duele es la que mañana baja de carga.
Con esa respuesta, la sesión del día se vuelve una lista corta y concreta: qué ejercicio toca, qué zona del cuerpo trabaja, cuántas repeticiones y cuánto dura. Con el video al frente, para no tener que adivinar la técnica. Tu gente no necesita saber de entrenamiento, y nadie tiene que pararse adelante a dirigir la tanda.
La persona registra lo que tiene en su despensa y la app le devuelve platos que puede hacer con eso y nada más. Arma su propio plato, guarda lo que le gusta y pasa la lista de compras a la despensa de un toque. Comer mejor deja de depender de tener plata o tiempo.
Metas de salud que la persona elige y sostiene con una racha, un calendario de constancia y sus estadísticas de cumplimiento. Lo que engancha no es el número: es no querer romper la cadena.
Cada tanto, unas preguntas sobre estrés, energía, ánimo y dolor. Lo justo para actualizar su Puntaje de Bienestar y ver hacia dónde va. Y para que el panel de la empresa muestre algo real, no una corazonada.
Entrada y salida con hora y área, el turno de la semana, el checklist del equipo de protección de su puesto. Y si llegó tarde o faltó, lo justifica desde la app, sin ir a buscar a nadie. Todo en un gesto, todo registrado.
Seis cosas más que tu gente lleva en la misma app. Sin otra licencia, sin un segundo usuario, sin un día de capacitación.
Todo lo que ocurre en la app llega aquí convertido en promedios, nunca en nombres. Bienestar del equipo, asistencia en vivo, EPP, jornada, justificaciones, tareas y formularios — y Ejercicio, donde el calentamiento que hace tu gente cada mañana se vuelve el reporte de cumplimiento que tu jefe de seguridad entrega en una auditoría. Navega el menú de la izquierda y mira el día, la semana o el mes.
Sin señal, la jornada, el EPP y los chequeos no se pierden: se guardan y se suben solos cuando vuelve la conexión.
Se enlaza con Apple Health y Google Health Connect: pasos, sueño y ritmo cardíaco entran sin que nadie los teclee.
Recuerda en el momento justo, y solo hasta donde cada persona lo permitió.
Todo eso toca tres partidas donde hoy ya se gasta: horas administrativas, cumplimiento y licencias de software. Cuánto cambia cada una se calcula con tus números, no con los nuestros.
El desgaste se ve antes de volverse ausencia. Cuánto baja, lo mide el piloto contra tu propio baseline.
La jornada y el EPP salen del papel y del Excel.
El cumplimiento queda ordenado, y la inspección se responde con evidencia exportable.
Una herramienta donde antes hacían falta cinco.
Vive en iOS, Android y web, y hoy la usan más de 5.000 colaboradores en el sector seguridad: turnos rotativos, gente en campo y EPP todos los días. Turnos rotativos y trabajo en campo todos los días: si el registro aguanta ahí, aguanta en tu operación.
App en iOS y Android, más el panel web.
Turnos rotativos, campo y EPP todos los días.
De una empresa a muchas, sin rehacer nada.
SaliHub está construida para proteger los datos de tu gente y cumplir la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales (LOPDP), al pie de la letra.
Cada persona decide qué comparte, dato por dato, y puede cambiar de opinión cuando quiera.
En el panel, la salud se ve en promedios del equipo, nunca de una sola persona, y solo a partir de cinco. La salud individual queda reservada al médico, y cada acceso se registra con su motivo.
Los datos de salud no se venden ni alimentan publicidad. Son de quien los generó, y esa persona puede descargarlos todos, o borrarlos, cuando quiera.
La mejor forma de entenderlo es verlo funcionando. En una llamada corta te mostramos el producto real, sobre tu propia operación y con tus propios números.