En el teléfono resuelve el día: qué cocinar con lo que hay en casa, cómo estuvo la noche, qué rutina toca hoy. En el panel deja la jornada, el equipo de protección y el chequeo del turno. Es el mismo minuto, aprovechado dos veces.
Del lado de la empresa: el cansancio, las ausencias y los riesgos desgastan la operación todos los días y no aparecen en ninguna línea del presupuesto. Del lado de la persona: comer bien parece caro, el gimnasio queda lejos y nadie le dice cómo viene. Es el mismo problema mirado desde dos alturas.
No son maquetas: son las pantallas reales de la app. De cada pilar sale una ganancia para la persona y otra para la empresa — y son distintas. Varias pantallas funcionan de verdad, pruébalas.
Con qué llega cada persona al día. Para ella, saber si hoy conviene apretar o aflojar. Para la empresa, la señal más temprana de que alguien viene fundido — y lo que sostiene el hábito cuando pasa la novedad.
Su índice de preparación en menos de un minuto, el detalle de su sueño noche a noche, la actividad que entra sola desde el reloj o el teléfono, y metas que sostiene con una racha.
Bienestar y preparación del equipo, área por área — siempre en promedios y solo a partir de cinco personas. Nunca un nombre.
Seis preguntas breves cada mañana —ánimo, cuerpo, sueño, energía— y en menos de un minuto la persona tiene su Índice de Preparación: un número del 0 al 100 que dice con qué llega al día. Es la señal más temprana que vas a tener de que alguien viene fundido.
Cuánto durmió y cómo: la eficiencia de la noche, el sueño profundo, ligero y REM, la línea de tiempo completa y hacia dónde va la semana. Es el dato que más cambia la sesión que la app propone al día siguiente.
Pasos, calorías, minutos activos y distancia del día, el resumen de la semana y los entrenamientos recientes. Todo entra solo desde el reloj o el teléfono: nadie teclea nada.
Metas de salud que la persona elige y sostiene con una racha, un calendario de constancia y sus estadísticas de cumplimiento. Lo que engancha no es el número: es no querer romper la cadena.
Cada tanto, unas preguntas sobre estrés, energía, ánimo y dolor. Lo justo para actualizar su Puntaje de Bienestar y ver hacia dónde va. Y para que el panel de la empresa muestre algo real, no una corazonada.
Tres frentes, y son distintos a propósito: lo que el puesto exige, lo que la persona quiere hacer por su cuenta, y el plan con entrenador.
El calentamiento que le toca a su puesto al marcar la entrada y micro-pausas si trabaja sentado. Y sesiones guiadas en video, ejercicio por ejercicio, sin gimnasio. El plan con entrenador —calendario del entrenador, confirmación desde el teléfono— está en construcción.
Adherencia al calentamiento y el reporte HSE pre-turno: el mismo calentamiento que hace tu gente cada mañana se vuelve el documento que tu jefe de seguridad entrega en una auditoría.
Al marcar la entrada, la app propone el calentamiento de cinco a ocho minutos que le toca a ese puesto. Y cada tanto pregunta lo que ningún parte de novedades registra: dónde sintió molestia en los últimos siete días, en nueve zonas del cuerpo, y con qué intensidad. La zona que duele es la que mañana baja de carga.
Con esa respuesta, la sesión del día se vuelve una lista corta y concreta: qué ejercicio toca, qué zona del cuerpo trabaja, cuántas repeticiones y cuánto dura. Con el video al frente, para no tener que adivinar la técnica. Tu gente no necesita saber de entrenamiento, y nadie tiene que pararse adelante a dirigir la tanda.
El módulo que la persona abre por su cuenta, sin que nadie se lo pida. Comer mejor deja de depender de tener plata o tiempo.
Registra lo que tiene en su despensa y la app le devuelve platos que puede hacer con eso y nada más. Guarda sus platos con los ingredientes de cada uno y pasa la lista de compras a la despensa de un toque.
Nada individual, y es a propósito. Lo que come tu gente no es asunto de la empresa, y el panel no lo muestra.
La persona registra lo que tiene en su despensa y la app le devuelve platos que puede hacer con eso y nada más. Arma su propio plato, guarda lo que le gusta y pasa la lista de compras a la despensa de un toque. Comer mejor deja de depender de tener plata o tiempo.
Lo que hoy vive en papeles sueltos y en la memoria de alguien. Es el pilar que ya está en producción de punta a punta.
Marca entrada y salida con hora y área, aun sin señal. Revisa el checklist de equipo de protección de su puesto. Y si llegó tarde o faltó, lo justifica desde el teléfono, sin ir a buscar a nadie.
Asistencia en vivo, EPP por área, justificaciones, tareas con evidencia y formularios de inspección — exportables a Excel, PDF y CSV el mismo día.
Entrada y salida con hora y área, el turno de la semana, el checklist del equipo de protección de su puesto. Y si llegó tarde o faltó, lo justifica desde la app, sin ir a buscar a nadie. Todo en un gesto, todo registrado.
Seis cosas más que viven en la misma app. Sin otra licencia, sin un segundo usuario, sin un día de capacitación.
Es el problema de todo software de seguridad y salud ocupacional: la persona lo llena porque le toca, y a los quince días deja de hacerlo. Sin adherencia no hay dato, y sin dato el panel es una pantalla bonita.
Todo lo que ocurre en la app llega aquí convertido en promedios, nunca en nombres. Bienestar del equipo, asistencia en vivo, EPP, jornada, justificaciones, tareas y formularios — y Ejercicio, donde el calentamiento que hace tu gente cada mañana se vuelve el reporte de cumplimiento que tu jefe de seguridad entrega en una auditoría. Navega el menú de la izquierda y mira el día, la semana o el mes.
Sin señal, la jornada, el EPP y los chequeos no se pierden: se guardan y se suben solos cuando vuelve la conexión.
Se enlaza con Apple Health y Google Health Connect: pasos, sueño y ritmo cardíaco entran sin que nadie los teclee.
Recuerda en el momento justo, y solo hasta donde cada persona lo permitió.
Todo eso toca tres partidas donde hoy ya se gasta: horas administrativas, cumplimiento y licencias de software. Cuánto cambia cada una se calcula con tus números, no con los nuestros.
El desgaste se ve antes de volverse ausencia. Cuánto baja, lo mide el piloto contra tu propio baseline.
La jornada y el EPP salen del papel y del Excel.
El cumplimiento queda ordenado, y la inspección se responde con evidencia exportable.
Una herramienta donde antes hacían falta cinco.
Lo que separa a SaliHub de una app de rutinas es que nada sale de un catálogo fijo. Tus números entran a motores que se pueden explicar, y de ahí salen la sesión y el plato.
Sueño, cuerpo, ánimo y energía entran a una fórmula fija y salen como un número del 0 al 100. No es inteligencia artificial ni una corazonada: son reglas explícitas, iguales para todos, y por eso el número se puede explicar.
Determinista y auditableEse número y las nueve zonas de dolor deciden la sesión del día: la zona que reportaste con molestia baja de carga. Que la sesión se module además con tu sueño y tu bienestar es lo que estamos construyendo ahora.
Por zona hoy · por sueño, en construcciónLa composición de cada plato se calcula: promedio ponderado por los gramos de cada ingrediente, sobre la tabla USDA FoodData Central. Por eso las calorías y los macros salen del mismo método en los cinco mil platos, y no de que alguien los haya escrito a mano.
Fuente citable · USDA FoodData CentralCuando cocinas un plato, sus ingredientes salen de la despensa sin que los borres. Y el motor de avisos para lo que está por caducar es lo siguiente que entra.
Modo cocina y caducidad, en construcciónEs lo primero que se pregunta cualquiera antes de instalar algo que sabe cómo duerme. Así que va antes que cualquier otra cosa.
Tus datos de salud no se venden ni alimentan publicidad. Ese no es el negocio.
Enciendes o apagas qué compartes, y cambias de opinión cuando quieras.
Descargas toda tu información o borras tu cuenta cuando quieras, sin pedir permiso ni explicar por qué.
No usamos GPS ni tratamos tu ubicación, en ninguna parte de la app. Y todo viaja y se guarda cifrado.
Vive en iOS, Android y web, y hoy la usan más de 5.000 colaboradores en el sector seguridad: turnos rotativos, gente en campo y EPP todos los días. Turnos rotativos y trabajo en campo todos los días: si el registro aguanta ahí, aguanta en tu operación.
App en iOS y Android, más el panel web.
Turnos rotativos, campo y EPP todos los días.
De una empresa a muchas, sin rehacer nada.
SaliHub está construida para proteger los datos de tu gente y cumplir la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales (LOPDP), al pie de la letra.
Cada persona decide qué comparte, dato por dato, y puede cambiar de opinión cuando quiera.
En el panel, la salud se ve en promedios del equipo, nunca de una sola persona, y solo a partir de cinco. La salud individual queda reservada al médico, y cada acceso se registra con su motivo.
Los datos de salud no se venden ni alimentan publicidad. Son de quien los generó, y esa persona puede descargarlos todos, o borrarlos, cuando quiera.
Esta página cuenta el producto entero. Si ya sabes desde qué lado lo estás mirando, cada versión entra en el detalle que te corresponde.
El panel real, la adherencia al calentamiento, el reporte que se entrega en una auditoría y las partidas donde esto cambia el gasto.
Ver el pitch de empresa →Para tiLas recetas con lo que hay en tu despensa, la sesión que se ajusta a cómo amaneciste, y los motores que hay detrás de cada recomendación.
Ver el pitch de persona →La mejor forma de entenderlo es verlo funcionando. Si representas a una empresa, en una llamada corta te mostramos el producto real sobre tu propia operación. Si eres una persona, estamos abriendo SaliHub para uso individual.